miércoles, 20 de mayo de 2009

León: Catedral

Obra: Interior de la catedral de León
Autor:
Maestros Enrique y Juan Pérez
Fecha:
XIII; en 1258 se termina la cabecera. Las obras continúan hasta el XV.
Estilo:
Gótico
Material: Construida en piedra; tiene numerosas vidrieras
.

La catedral de León, la Pulchra leonina, es un ejemplo muy representativo de la introducción del gótico francés en España. Es la más francesa de las catedrales españolas. Consigue con gran maestría las dos características propias de la arquitectura gótica: la búsqueda del sentido ascensional y la abundancia de luz en el interior del templo.

En la imagen se ve parte del crucero y la nave central. Se aprecia que el "esquema tripartito" en alzado de esta catedral es el clásico dentro del gótico. Está formado por: arcada, triforio y clerestorio.

Como elementos sustentantes encontramos una arquería con arcos formeros ojivales que descansan en pilares compuestos formados por múltiples baquetones (columnillas finas) que sirve para separar la nave central de la lateral. El triforio o pequeño pasillo que rodea todo el edificio. Encima están los grandes vanos con vidrieras (clerestorio).

La parte superior, la parte sustentada, está formada por bóvedas de nervios o de crucería cuatripartitas.

Hay una perfecta correlación entre las fuerzas sustentantes y las sustentadas, lo que permite al espectador apreciar la verticalidad del edificio, al prolongar, sin solución de continuidad, los baquetones con los nervios de las bóvedas. De esta manera se logra la sensación de verticalidad, aunque la altura efectiva no sea demasiada.

La creación de un espacio diáfano se consiguió al eliminar el muro bajo las bóvedas. Esta desmaterialización de los muros es una de las características más celebrada de esta catedral. El cierre de esos vanos con magníficas vidrieras consiguió crear un espacio interior acorde con las búsquedas espirituales del gótico. El muro de piedra ha dejado de ser opaco y oscuro como en el románico y se ha convertido en un muro traslúcido. La luz crea un espacio simbólico, coloreado y cambiante, con connotaciones de profundo carácter religioso, que se diferencia claramente de la iluminación del exterior. Este conjunto de vidrieras está a la altura de las vidrieras de las que poseen las catedrales de Amiens, Chartres o Reims.

La catedral, sede del obispo de la ciudad, cobra en estos momentos una dimensión extraordinaria. Las ciudades han resurgido con gran importancia en el terreno político. Por eso comenzarán a construirse catedrales en las ciudades a finales del XII y comienzos del XIII, como la mejor ofrenda que pueden hacer a Dios.

El nuevo modo de construir en Francia debió influir, durante el reinado de Fernando III el santo, en dos figuras importantes dentro de la historia de España: el obispo de Burgos, Don Mauricio, y el obispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, que promovieron la construcción de catedrales dentro de este estilo en sus sedes episcopales. La catedral de León fue levantada por Martín Fernández, su obispo, un poco más tarde que aquellas.

La obra ha tenido muchos problemas estructurales y de material que se manifiestan ya a partir del siglo XV. En las últimas décadas del siglo XX se ha trabajado en el refuerzo de las estructuras y en el tratamiento y limpieza de la piedra (tiene el llamado mal de piedra) con las más novedosas técnicas, en un esfuerzo por conservar para la Humanidad esta maravilla arquitectónica. Al mismo tiempo se está llevando a cabo la restauración y consolidación de las vidrieras, usando las más modernas técnicas.

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