domingo, 15 de marzo de 2009

Miguel Ángel: Moisés

Obra: MoisésAutor: Michelangelo Buonarroti - Miguel Ángel (1475-1564)Fecha: 1513-1515Estilo: RenacimientoMaterial: Mármol blanco.

Miguel Ángel se entusiasmó cuando el papa Julio II le encomienda realizar su supulcro bajo la cúpula de san Pedro del Vaticano. Durante ocho meses estuvo en Carrara preparando los bloques de mármol necesarios para la obra. El escultor pensó hacer un monumento funerario de 47 figuras, con la tumba del pontífice en la parte superior. Continuas dilaciones por falta de presupuesto y la muerte del papa llevó a que sus herederos se desentendieran del tema. La figura de Moisés es una de las esculturas terminadas para ese cenotafio. Al final, la estatua fue colocada en la iglesia de san Pedro Ad Vincula junto a otros elementos para el sepulcro. El papa Julio II está enterrado en las grutas de san Pedro del Vaticao. La ambición del pontífice y la genialidad del artista nos dejó este legado admirad en todo el mundo.
Moisés es el profeta bíblico que ha sacado al pueblo judío, su pueblo, de Egipto para llevarlo, guiado por Yavhé, a la tierra prometida. De entre todas las aventuras que le ocurren a Moisés, Miguel Ángel elige un momento especial para representar a esta portentosa figura. Y el momento elegido por Miguel Ángel para representarle no puede ser más dramático.
Para apreciar mejor la obra ha que tener presente que estaba destinada a ocupar el nivel medio del monumento funerario, donde adquiría todo su significado en el contexto general del monumento. Ahí se justificaba su posición corporal, el giro del rostro y otros elementos expresivos; ahí se realzaba toda su majestuosidad, algo de lo que fue privada al ser colocada finalmente a la altura del espectador.


Moisés acaba de recibir en el monte Sinaí las tablas de la ley que Dios le ha entregado. Cuando baja al campamento judío observa como ese pueblo, ante la tardanza de Moisés en bajar del monte, ha decidado fabricar un becerro de oro al que está adorando.

La cólera se apodera de Moisés. La tensión se observa ya en cómo le representa: la figura sigue una línea de forma
serpentinata, con un eje que sube desde la pierna retraída hasta el rostro vuelto hacia ese pueblo desagradecido con su Dios. Surge así un suave contraposto, no muy apropiado para una figura sentada.

El movimiento está contenido, es movimiento en potencia, sugerido. No ha descargado su furia, pero la descargará. Se presiente.

La energía y el dinamismo se convierten en tensión dramática. Miguel Ángel ha conseguido decirnos en este trozo de piedra todo el mundo interior de este personaje. El rostro está encolerizado, airado, la musculatura se ecentúa; toda la fuerza de la figura emana de su interior. Es la terribilitá propia del escultor que aparece con facilidad en sus obras. Miguel Ángel ha sabido transmitir la cólera del personaje que poco después, tras romper las tablas contra el suelo, castigará duramente a los idólatras.

El naturalismo de la anatomía así como de los ropajes vuelven a ahblar una vez más de la calidad técnica de Miguel Ángel.

En la cabeza presenta dos salientes. Había una tradición según la cual nadie podía ver a dios (esto era propio de todas las culturas antiguas) pues moriría. Moisés lo vío y se lee en el Éxodo que "tenía un rostro del que emanaban rayos de luz". Una mala interpretación de san Jerónimo cuando tradujo la Biblia al latín hizo que lo tradujera por
cornuta esset facies sua ("su rostro era cornudo"). El error fue posible porque la palabra "karan" en hebreo puede significar "rayo" o "cuerno".

La foto está tomada de: http://www.europaenfotos.com/italia/photo_ro11_9.html

2 comentarios:

ºMiLeº dijo...

Hola! Muy interesante tu blog. Solo queria sugerirte que leas "El moises de Miguel Angel" de Freud. Es una posicion bastante distinta a la planteada por la mayoria de los criticos de arte. Pero esta muy buena, aunque sea para tenerla en cuenta.
Saludos!

Pablo dijo...

Soy el autor de la fotografía que acompaña este artículo. Agradecería que se incluyera un enlace a la fotografía original, http://www.europaenfotos.com/italia/photo_ro11_9.html. No es una buena práctica apropiarse de contenidos sin citar la procedencia. Gracias.