Mostrando entradas con la etiqueta Renacimiento Italia: escultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Renacimiento Italia: escultura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de marzo de 2009

Miguel Ángel: Piedad Rondanini

La Piedad Rondanini es una escultura exenta en mármol realizada por Miguel Ángel al final de su vida. Es la última obra que emprende. La crisis espiritual y artística en la que ha caido el escultor le ha llevado a tocar el tema de la Piedad en tres ocaciones en los últimos años (Piedad Palestrina, Piedad de Florencia y ésta). Formalmente es la culminación del manierismo. Querer asignar esta obra al renacimiento es demasiado difícil. Como rasgos manieristas se aprecian: el alargamiento de los cánones, la inestabilidad de Cristo que se resbala literalmente de los brazos de su madre, el desequilibrio que produce la obra en conjunto. El espectador nota el dolor y la desazón que produce a una madre la muerte de su hijo al que tiene en brazos. Es una obra profundamente religiosa. El hecho de que esté sin terminar no quita un ápice a la íntima unión que se da entre madre e hijo. Este hecho, que se observa en varias obras miguelasgelescas y que fue debido a la falta de tiempo para poder terminarlas, se convertirá a finales del XIX y en el XX en un elemento estético. Se llama Rondanini porque estuvo hasta 1952 en el palacio Rondanini. Ese año el Ayuntamiento de Milán compró la obra.
Totalmente de acuerdo con el comentario realizado más abajo.


martes, 17 de marzo de 2009

Miguel Ángel: Piedad de Florencia

Miguel Ángel comienza a trabajar en esta obra en 1550, cuando tiene setenta y cinco años. Parece ser que la pensó para colocarla en su sepultura en Roma. Por diversos avatares, la obra está en la santa María de las Flores, catedral de Florencia; por eso se la conoce con este nombre. Obra realizada en mármol, como todas las escultura de Miguel Ángel. En un esquema piramidal, encontramos cuatro personajes. Nicodemos (tal vez José de Arimatea) es la figura que ocupa el cúspide de la pirámide, con un rostro que se ha interpretado como el autorretrato del escultor. A su izquierda está María, la madre de Jesús, que sostiene el cuerpo inerte de su hijo. A la derecha, figura joven, la representación de María Magdalena. Cristo aparece muerto. En esta figura los rasgos manieristas son más evidentes: cuerpo muy alargado, en una postura muy inestable, como resbalando de las personas que lo sostienen. El cuerpo de Cristo presenta una línea helicoidal clara. No se sabe la razón por la que Miguel Ángel rompió la estatua, tal vez el desencanto de con conseguir la belleza esperada, que fue arreglada por su discípulo Francesco Bandini. La diferencia con la Piedad del Vaticano es notoria. La dificultad para sacar la belleza de la materia, el desencanto de la vida, llevan al escultor a buscar otro valor en esta obra. La sentido de espiritualidad de acentúa con esas variantes manieristas que hemos señalado.

lunes, 16 de marzo de 2009

Miguel Ángel: sepulcro de Lorenzo de Médicis

Miguel Ángel empieza en 1529 la capilla de los Medici, situada en la sacristía nueva de la iglesia de san Lorenzo, en Florencia. Fue encargada por León X de Médicis en marzo de 1520 para albergar las tumbas de los últimos representantes de su familia: Lorenzo el Magnífico, su hermano Giuliano, asesinado en la conjura de los Pazzi, Lorenzo, duque de Urbino, y Giuliano, duque de Nemours. Estos últimos son sobrino y hermano del papa respectivamente y son los únicos que están enterrados aquí. El proyecto del monumento fúnebre fue modificado hasta llegar a lo actual: dos tumbas de pared, con estructura dividida por pilastras gemelas que definen el motivo miguelangelesco de los nichos en edículo. En la parte inferior, el sarcófago está provistos de una tapa adornada de volutas sobre las que se han colocado alegorías de las fases del día. En el nicho central está colocado el retrato del difunto, con armadura de tipo clásico. Ningún emblema de la familia adorna la tumba; no hay epitafio que aluda a su nombre o a sus hazañas. El monumento fúnebre se completan con dos estatuas alargadas sobre el sarcófago. Se trata de figuras desnudas, poderosas en las formas bien definidas del cuerpo; se las conoce como la personificación de fases del tiempo: la Aurora y el Crepúsculo. La frase “El tiempo que consume Todo” de Ascanio Condivi se puede entender como la clave de lectura más sencilla del conjunto, que representaría la condición humana, entendida en el inexorable fluir del tiempo, una meditación sobre la brevedad de la vida. Este es el sepulcro de Lorenzo que está sentado, en actitud meditativa y con el brazo derecho retorcido en una espiral. Este homenaje a la vida contemplativa hace que la obra sea conocida como Il pensieroso. El sepulcro que se encuentra enfrente es el de Juliano. Tiene características similares al de Julián.

domingo, 15 de marzo de 2009

Miguel Ángel: Moisés

Obra: MoisésAutor: Michelangelo Buonarroti - Miguel Ángel (1475-1564)Fecha: 1513-1515Estilo: RenacimientoMaterial: Mármol blanco.

Miguel Ángel se entusiasmó cuando el papa Julio II le encomienda realizar su supulcro bajo la cúpula de san Pedro del Vaticano. Durante ocho meses estuvo en Carrara preparando los bloques de mármol necesarios para la obra. El escultor pensó hacer un monumento funerario de 47 figuras, con la tumba del pontífice en la parte superior. Continuas dilaciones por falta de presupuesto y la muerte del papa llevó a que sus herederos se desentendieran del tema. La figura de Moisés es una de las esculturas terminadas para ese cenotafio. Al final, la estatua fue colocada en la iglesia de san Pedro Ad Vincula junto a otros elementos para el sepulcro. El papa Julio II está enterrado en las grutas de san Pedro del Vaticao. La ambición del pontífice y la genialidad del artista nos dejó este legado admirad en todo el mundo.
Moisés es el profeta bíblico que ha sacado al pueblo judío, su pueblo, de Egipto para llevarlo, guiado por Yavhé, a la tierra prometida. De entre todas las aventuras que le ocurren a Moisés, Miguel Ángel elige un momento especial para representar a esta portentosa figura. Y el momento elegido por Miguel Ángel para representarle no puede ser más dramático.
Para apreciar mejor la obra ha que tener presente que estaba destinada a ocupar el nivel medio del monumento funerario, donde adquiría todo su significado en el contexto general del monumento. Ahí se justificaba su posición corporal, el giro del rostro y otros elementos expresivos; ahí se realzaba toda su majestuosidad, algo de lo que fue privada al ser colocada finalmente a la altura del espectador.


Moisés acaba de recibir en el monte Sinaí las tablas de la ley que Dios le ha entregado. Cuando baja al campamento judío observa como ese pueblo, ante la tardanza de Moisés en bajar del monte, ha decidado fabricar un becerro de oro al que está adorando.

La cólera se apodera de Moisés. La tensión se observa ya en cómo le representa: la figura sigue una línea de forma
serpentinata, con un eje que sube desde la pierna retraída hasta el rostro vuelto hacia ese pueblo desagradecido con su Dios. Surge así un suave contraposto, no muy apropiado para una figura sentada.

El movimiento está contenido, es movimiento en potencia, sugerido. No ha descargado su furia, pero la descargará. Se presiente.

La energía y el dinamismo se convierten en tensión dramática. Miguel Ángel ha conseguido decirnos en este trozo de piedra todo el mundo interior de este personaje. El rostro está encolerizado, airado, la musculatura se ecentúa; toda la fuerza de la figura emana de su interior. Es la terribilitá propia del escultor que aparece con facilidad en sus obras. Miguel Ángel ha sabido transmitir la cólera del personaje que poco después, tras romper las tablas contra el suelo, castigará duramente a los idólatras.

El naturalismo de la anatomía así como de los ropajes vuelven a ahblar una vez más de la calidad técnica de Miguel Ángel.

En la cabeza presenta dos salientes. Había una tradición según la cual nadie podía ver a dios (esto era propio de todas las culturas antiguas) pues moriría. Moisés lo vío y se lee en el Éxodo que "tenía un rostro del que emanaban rayos de luz". Una mala interpretación de san Jerónimo cuando tradujo la Biblia al latín hizo que lo tradujera por
cornuta esset facies sua ("su rostro era cornudo"). El error fue posible porque la palabra "karan" en hebreo puede significar "rayo" o "cuerno".

La foto está tomada de: http://www.europaenfotos.com/italia/photo_ro11_9.html

sábado, 14 de marzo de 2009

Miguel Ángel: David

 

 Obra: David 
Autor: Michelangelo Buonarroti -Miguel Ángel (1475-1564) 
 Fecha: 1501-1504 
 Estilo: Renacimiento  
Material: Mármol blanco de Carrara
 
Miguel Angel Buonarroti, con tan solo veintiséis años, comienza a trabajar en esta estatua de bulto redondo en 1501, después de haber realizado la Piedad del Vaticano. La termina en 1504. La realiza se realizó en un bloque de mármol de Carrara abandonado varios años antes tras varios intentos de esculpir algo con él. Es una obra maestra del Renacimiento del cinquecento. La escultura mide 5,17 metros y está realizada en una sola pieza.
David, pastor de ovejas, es el joven personaje bíblico que se ofrece para enfrentarse, en nombre del pueblo judío, a Goliat, el gigante filisteo que atemotizaba a las tropas judías. Más tarde será rey de Israel al suceder a Saúl, el primer rey israelita. David, debido a su juventud, no pudo caminar por el peso del casco de bronce, la coraza y la espada del propio rey Saul, con que pretenden protegerlo para la pelea. Dejó de lado toda esa protección y tomó un cayado en la mano, una honda y unos cantos lisos del torrente que puso en su morral. Y así se enfrentó al gigante al que derribó con una pedrada lanzada con la honda; después le arrebató la espada y le cortó la cabeza con ella.
La figura del joven David ya había sido trabajada en el siglo XV por Donatallo (a la izda., o Verrochio, a la dcha.). Ambos representaron a David victorioso, después de haber cortado la cabeza  a Goliat.
 
 
Miguel Ángel elige, sin embargo, el momento previo al combate, por lo que no aparece la cabeza del gigante a sus pies. Ese momento previo de tensión es clásico; es un momento de pasión sugerida y contenida. Busca el instante en el que notamos cómo se está cargado de fuerza antes de lanzar la piedra con la honda sobre la cabeza de Goliat. Esta tensión se aprecia en la mirada acerada, desafiante, que lanza al enemigo, en la mano tan grande que cae con un peso enorme, en los tendones y venas tan salientes debido a esa tensión.

David está representado como en la antigüedad clásica, completamente desnudo y como un joven atleta. No está visto como un adolescente, tal como sugiere la Biblia, sino joven en la plenitud de la vida. Con su mano izquierda sujeta una honda apoyada en el hombro; en la mano derecha lleva el fundíbulo.
Es un joven musculoso, aunque no está realizando ningún ejercicio físico que requiera esa musculatura. Estas características se expresan con la palabra terribilitá (ánimo fuerte, enérgiía) que aparecerá ya en todas sus obras posteriores. 
 
 
La obra presenta un ligero contrapposto clásico. Aunque el hueco que tenía el bloque en su lado izquierdo obligó a Miguel Ángel a que la obra se ladeara hacia la derecha. Recordamos que contrapposto significaba representar a la figura de pie, con una pierna soportando el peso total del cuerpo mientras que la otra pierna está relajada. Esta postura hace que la cadera y los hombros de la figura descansen en ángulos opuestos. 
Si obervas las esculturas de Donatello o de Verrochio, notarás que están realizadas para ser vistas de frente. Sin embargo, Miguel Ángel, aunque se mantiene la visión frontal, amplía el campo de contemplación, ya que para admirar la obra hay que situarse frente a la cabeza, y más tarde frente al pecho. Esta postura es algo en lo que incidirá el barroco.
La obra había sido encargada para ponerla en la fachada de la Catedral de Florencia. Pero pronto se valoró en esta obra más el valor civil que el valor religioso. En el siglo XV Italia estaba conformada por un conjunto de ciudades estado que colaboraban y luchaban entre sí. Los factores unificadores eran el idioma y la Iglesia. Desde comienzos del siglo XV los Medicis, una familia de banqueros, mecenas de las ciencias y las artes, habían gobernado la ciudad de Florencia. En 1494 esta familia fue apartada del poder (volverán de nuevo en 1512) y la ciudad fue gobernada por una burguesía. Así que, al ver el resultado de la obra realizada por Miguel Ángel, los mercaderes pensaron que que merecía ser ubicada en un lugar más visible: frente a la sede de la Casa de Gobierno, convirtiéndose de esta manera en un símbolo de la libertad de la República frente a la tiranía de los Medicis.

En la actualidad la obra original se encuentra en la Galería de la Academia, junto con los Uffizi, uno de los museos más visitados de Florencia y del mundo, adonde fue trasladada en 1873. En 1910 se colocó una copia del mismo tamaño que la original (imagen superior) en la Piazza de la Signoria en el lugar donde ésta se ubicaba antes del traslado. Fue realizada por el escultor Luigi Arrighetti.
Con motivo de la restauración de la obra, terminada en 2004, la colocación de andamios nos permite admirar el tamaño de la obra: más de cinco metros de altura y más de cinco toneladas de peso. Un gran desafío para el joven Miguel Ángel.



 

jueves, 12 de marzo de 2009

Miguel Ángel: Piedad del Vaticano

Obra: Piedad del Vaticano
Autor: Michelangelo Buonarroti - Miguel Ángel (1475-1564)
Fecha: 1498-1499
Estilo: Renacimiento
Material: Mármol blanco
.

Miguel Angel Buonarroti realiza esta estatua de bulto redondo entre 1498 y 1499, cuando solamente cuenta con veinticuatro años. Es la primera vez que afronta el tema de la Piedad. Más tarde volverá al mismo tema; y siguiendo las distintas versionas que da, podremos seguir el itinierario artístico y espiritual del escultor.

Cuando algunas personas consideraron que tanta perfección no era posible que la alcanzara un escultor tan joven, en un rasgo de individualidad renacentista, y para que nadie dudara, esculpió en la banda de la Virgen:
«Michael A[n]gelus Bonarotus Florent[inus] Facieba[t]» («Miguel Angel Buonarroti, florentino, lo hizo»).

El tema de la Piedad
(Cristo muerto en brazos de María, su madre) había surgido en el período gótico y se trataba, dentro del naturalismo de este momento, con todo el carácter trágico que suponía el tener una madre en sus manos al cuerpo torturado de su hijo.

En el renacimiento, el neoplatonismo reemplaza aquel carácter. ¿Cómo poder representar a la Virgen? Pues con rostro de niña, que por edad se suponer virgen. ¿Cómo se puede representar a Cristo?, pues Cristo como un héroe de la antigüedad clásica, que vence a la muerte. Por eso el rostro de la Virgen parece muy hermoso, más joven que el de su hijo y el rosto de Cristo, dormido, no muestra ningún rastro de los suplicios que hubo de sufrir. Más aún, la barba de Cristo o el bigote están perfectamente arreglados.

El esquema clásico de la forma piramidal acentúa la serenidad del grupo, una serenidad de no se correspondería con la tragedia del momento.

La perfección técnica y virtuosismo alcanzado por Miguel Ángel se aprecia en la forma de realizar los plegados del manto de la Virgen o en el perfecto modelado del cuerpo de Cristo. La obra, realizada en mármol blanco de Carrara, está totalmente pulida.

El grupo ha sido violentado en ocasiones por personas enfermas por lo que ha tenido que ser restaurado en varias ocasiones.
.

Donatallo: Gattamelata (Padua)

Este monumento funerario está levantado en Padua; el grupo va colocado sobre un alto pedestal en el que se encuentra la tumba. Fue realizado en bronce por Donatello, escultor renacentista italiano, entre 1447 y 1453. Es la primera obra ecuestre del renacimiento y una de las más importantes. Fue levantado en honor de Erasmo de Narni -conocido como Gattamelata (o “gata melosa”)-, importante condottiero (mercenario) que sirvió a varias ciudades italianas indistintamente. Levantar un monumento en honor de un guerrero, para glorificación del personaje, es un rasgo propio de la individualidad renacentista. La naturalidad y serenidad del jinete y caballo son rasgos propios del quatrocentto. Donatello realzia un retrato pero no lo idealiza; lo representa en la plenitud y madurez que dan los años. Resalta así las virtudes que le adornan como militar. Por eso, gobierna al caballo, no por la violencia, sino por la autoridad. El modelo de esta escultura es la estatua ecuestre del emperador romano Marco Aurelio. Como en esa obra, las tres patas del caballo andando, dan el ritmo clásico del caballo.
.

Donatello: David


 Obra: David  
Autor: Donatello [Donato di Niccolò di Betto Bardi] (1386-1466) 
Fecha: 1440  
Estilo: Renacimiento  
Material: Bronce
 
David, pastor de ovejas, es el joven y audaz personaje bíblico que se ofrece para enfrentarse, en nombre del pueblo judío, a Goliat, el gigante filisteo que atemotizaba a las tropas judías. Más tarde será rey de Israel al suceder a Saúl, el primer rey israelita. David, debido a su juventud, no pudo caminar por el peso del casco de bronce, la coraza y la espada del propio rey Saul, con que pretenden protegerlo para la pelea. Dejó de lado toda esa protección y tomó un cayado en la mano, una honda y unos cantos lisos del torrente que puso en su morral. Y así se enfrentó al gigante al que derribó con una pedrada lanzada con la honda; después le arrebató la espada y le cortó la cabeza con ella.
Esta escultura en bronce de 1,58 mts. de altura realizada hacia 1440 por Donatello, representa al jovencísimo héroe judío David como si fuera un héroe clásico de la antigüedad griega. Muchos son los detalles que nos llevan a Grecia. Esto nos indica que Donatello sentía admiración por la escultura griega clásica que había estudiado con detenimiento gracias a las copias romanas que por entonces habían sido coleccionadas por diversos personajes del renacimiento.
Por primera vez desde la antigüedad se muestra en el Renacimiento en Italia una obra de bulto redondo desnuda. Esta valoración del desnudo humano tiene su inspiración en el mundo clásico greco-romano, pues el tema bíblico que se representa no lo requiere. 
Se aprecia en la obra una valoración de la belleza formal por encima del tema; así se supera la Edad Media, cuando la belleza formal estaba supeditada al contenido religioso del tema. 
Tiene una clara inspiración praxiteliana tanto en el tratamiento anatómico del joven, con un modelado muy suave, blando, como en el contraposto exagerado en forma de S invertida que sigue la figura. 
 
También es clásico el momento de la acción que se representa: la calma tras la victoria, con la cabeza del filisteo Goliat bajo la bota de David. David aparece relajado. Sólo la cabeza que está bajo el pie izquierdo del David nos recuerda lo ocurrido en el combate, así como una piedra que tiene el adolescente en su mano izquierda. 
 
Miguel Ángel elegirá unos años después al héroe bíblico en los momentos anteriores al enfrentamiento con Goliat. Bernini, ya en el barroco, lo representará en el momento mismo de lanzar la piedra.
 
David aparece representado con el pelo largo suelto, tocado por un sombrero (inspirado en los de paja de los campesinos de la Toscana) y calzado con unas botas que, junto con el sombrero rompen un poco el tratamiento formal. 
 
 

Se ha querido ver en esta obra la plasmación del ideal platónico de la superioridad de la inteligencia (David) sobre la fuerza (Goliat). Algún autor supone que hay un trasfondo político en la obra, pues simbolizaría la victoria de la Florencia gobernada por la familia de los Médicis sobre Milán, ciudad rival en sus ambiciones expansionistas. Así que en este David podemos ver una triple victoria: la del héroe bíblico, la del héroe clásico y finalmente la del héroe florentino.
Este David fue un encargo que Cosme de Medici,principal mecenas de la ciudad de Florencia y humanista, le hizo a su amigo Donatello para ser colocado en los jardines de su palacio florentino.
El humanismo de Donatello se refleja en que acentúa más la figura del hombre antes que en el mito o la historia bíblica, así como en las alusiones directas al clasicismo griego que se muestran en esta figura. Como resumen, simboliza perfectamente lo que supone el Renacimiento, la reinterpretación del mundo clásico bajo un punto de vista cristiano.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Ghiberti: puerta del paraíso. Historia de Esaú y Jacob

Estas son las diez escenas que se representan en la puerta del paraíso del Baptisterio de Florencia, obra realizada a mediados del XV por Ghiberti: 1. Creación de Adán y Eva; escena del pecado y expulsión del paraíso. 2.Caín y Abel 3. Noé: sacrificio y borrachera 4. Abraham 5. Isaac; Esaú y Jacob 6. José y sus hermanos 7. Moisés 8. Josué y el paso del mar Rojo 9. David y Goliat 10. Salomón y la reina de Saba. La que ves es la escena de Isaac, Esaú y Jacob. Esto es lo que el propio Ghiberti escribió en Comentario (autobiografía incompleta): "En el cuadro quinto hay como a Isaac le nacen Esaú y Jacob; y cómo él envió a Esaú de caza, y cómo la madre instruye a Jacob y le entrega el cabrito y la piel, y se la pone al cuello y le insta a solicitar la bendición a Isaac. Y cómo Isaac palpando su cuello lo encuentra velludo y le da la bendición." Ghiberti fue degradando el tamaño de las figuras y del relieve en sucesivos planos, según se alejan hacia el fondo, con lo que consigue gran sensación de profundidad. Coloca arquitecturas en las que sigue los principios de la perspectiva lineal o científica y paisaje como fondos. Así consigue la fórmula más acabada del relieve pictórico.

Ghiberti: Puerta del paraíso (Florencia)

La decoración de la primera puerta del Baptisterio de Florencia, actualmente al sur, se debió a Andrea Pisano, quien la realizó entre 1330 y 1336, dentro de una mentalidad gótica. Ghiberti realizó para el mismo Baptisterio la actual puerta norte tras ganar un concurso en 1401. En 1425, ya sin necesidad de un nuevo concurso, los administradores del Baptisterio adjudicaron directamente la tarea de la última puerta al ya célebre Ghiberti. Desde esa fecha hasta el 1452 elaboró la puerta ubicada actualmente en el lado este. El resultado final fue tan espléndido que justamente se decidió ubicarla en el sector oriental por ser el más jerarquizado. El nombre de "puerta del paraíso" proviene de la admiración de Miguel Ángel, quien, según cuenta la leyenda, dijo que por su belleza y perfección merecía estar en la entrada del Paraíso. Abandonó la forma polilobuada de las anteriores puertas e hizo los relieves en forma de casi cuadrados, más acorde con la mentalidad renacentista. Realiza en bronce dorado 10 elementos con momentos del Antiguo Testamento. En algunos de estos cuadrados se narran varias escenas a la vez. El mismo relató cómo había realizado la obra. Empleó distintos tipos de relieves: alto, medio y bajo. A veces las figuras son casi de bulto redondo, y en otras el relieve es tan suave que se inspira en el stiacciato de Donatello. El tamaño de las figuras también varía en función de la cercanía o lejanía de los personajes; a más cercana, mayor tamaño y a la inversa. Cuando la escena ocurre ante una arquitectura, sigue las líneas de fuga y busca la perspectiva en profundiad renecentista. Con estos elementos consigue el relieve pictórico, algo que no se había realizado desde la antigüedad.
Esto es lo que él mismo cuenta en su comentario sobre el marco: "Hay 24 figuras en el marco que flanquea las citadas historias, y entre un marco y otro una cabeza: hay 24 cabezas. Realizada con un enorme estudio y esfuerzo, ésta es, de todas mis obras, la más singular que yo haya producido, y fue completada con absoluto arte y medida e ingenio. En el marco exterior, que está en las jambas y en el dintel, hay una ornamentación de hojas y de pájaros y pequeños animales en posturas acordes con dicho adorno. Además hay otro marco de bronce; en las jambas hay también adornos en relieve bajo hechos con extraordinario arte, como asimismo abajo en el umbral: dicha decoración es de bronce pulido. Pocas cosas de importancia se han hecho en nuestra tierra que no hayan sido diseñadas y dispuestas por mi mano."