Mostrando entradas con la etiqueta Cantabria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cantabria. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de octubre de 2011

Colegiata de santa Juliana



Obra: Colegiata de santa Juliana (Santillana del Mar. Cantabria)
Fecha: Entre la segunda mitad de XI y la primera mitad del XII
Estilo: Románico
Material: Piedra

El esquema constructivo presenta una iglesia de planta basilical orientada hacia el este con tres naves y transepto. Los brazos de este no sobresalen de los muros laterales por lo que no se aprecian desde el exterior, pero sí en la vista aérea. La nave central es de mayor anchura que las laterales e igual a la del transepto. De esta manera, el crucero presenta planta cuadrada.
Tiene tres ábsides semicirculares escalonados que se abren directamente al crucero. 
Posee un cimborrio cuadrado sobre el crucero con dos niveles que tienen en su nivel inferior ventanales y óculos alternando en sus caras. En el nivel superior hay galería de arquillos pareados decorados de columnillas y capiteles.
Una pequeña torre cilíndrica completa la parte de la basílica. A los pies de la nave principal se levantó una torre campanario de planta cuadrada que al exterior es de similar aspecto que la que se yergue sobre el crucero, dando una imagen de simetría a quien observa la iglesia desde la fachada meridional. Es un añadido posterior que posiblemente anuló la puerta oeste del templo, posiblemente con muy buena decoración, a juzgar por el pantocrátor y otros restos que se encuentran hoy en el lugar.
Se completa el conjunto con el claustro adosado, único en Cantabria, en el lado norte del siglo XII y comienzos del XIII. El ala este es del siglo XVI y no sigue ya las directrices románicas.
En sus orígenes constituyó un monasterio benedictino. A partir del siglo XI se instaló una comunidad de canónigos de san Agustín y pasó a ser colegiata. Fue un momento de crecimiento apoyado en la ayuda de la nobleza, pasando a ser el templo más importante de Cantabria. 
Este monasterio de Santillana del Mar tuvo su origen, posiblemente, en los primeros años de la repoblación o a lo largo del siglo IX. Las semejanzas de esta construcción con las de san Isidoro de León o de san Martín de Frómista hacen pensar que se habría construido entre mediados del siglo XI y la mitad del XII. Tal vez fuera en tiempos de Fernando I, primer rey de Castilla, que concede en 1045 un fuero a la abadía. Lo más interesante de esta construcción es el capítulo escultórico que se encuentra en el claustro.
Con diversas reformas y añadidos, se ha mantenido bastante bien hasta nuestros días. La fachada sur de la colegiata sufrió reformas en los siglos XVII y XVIII que enmascaran su original aspecto. Una galería de quince arquillos se superpuso a la nave sur; también se colocó un frontón renacentista que corona el cuerpo avanzado que contiene la portada. La sacristía oculta buena parte del brazo sur del crucero. A pesar de todo, el equilibro entre formas y estilo hace que no sea difícil hacerse una idea de cómo fue este templo en sus orígenes.

 *****************

Obra: Colexiata de santa Xuliana (Santillana do Mar - Cantabria)
Data: Entre a segunda metade de XI e a primeira metade do XII
Estilo: Románico
Material: Pedra

O esquema construtivo presenta unha igrexa de planta basilical orientada cara ao leste con tres naves e transepto. Os brazos deste non sobresaen dos muros laterais polo que non se aprecian desde o exterior, pero si na vista aérea. A nave central é de maior anchura que as laterais e igual á do transepto. Deste xeito, o cruceiro presenta planta cadrada.
Ten tres ábsidas semicirculares graduadas que se abren directamente ao cruceiro. Posúe un ciborio cadrado sobre o cruceiro con dous niveis que teñen no seu nivel inferior ventás e “óculos” alternando nas súas caras. No nivel superior hai galería de arquiños por pares decorados de columniñas e capiteis.
Unha pequena torre cilíndrica completa a parte da basílica. Aos pés da nave principal levantouse unha torre campanario de planta cadrada que ao exterior é de similar aspecto que a que se ergue sobre o cruceiro, dando unha imaxe de simetría a quen observa a igrexa desde a fachada meridional. É un engadido posterior que posiblemente anulou a porta oeste do templo, posiblemente con moi boa decoración, a xulgar polo pantocrátor e outros restos que se atopan hoxe no lugar.
 Complétase o conxunto co claustro encostado, un claustro único en Cantabria, no lado norte, do século XII e comezos do XIII. A ala este é do século XVI e non segue xa as directrices románicas
 Nas súas orixes constituíu un mosteiro bieito. A partir do século XI instalouse unha comunidade de cóengos de santo Agostiño e pasou a ser colexiata. Foi un momento de crecemento apoiado na axuda da nobreza, pasando a ser o templo máis importante de Cantabria. Este mosteiro de Santillana do Mar tivo a súa orixe, posiblemente, nos primeiros anos da repoboación ou ao longo do século IX. As semellanzas desta construción coas de santo Isidoro de León ou de san Martiño de Frómista fan pensar que se construíu entre mediados do século XI e a metade do XII. Talvez fora en tempos de Fernando I, primeiro rei de Castela, que concede en 1045 un foro á abadía. O máis interesante desta construción é o capítulo escultórico que se atopa no claustro.
 Con diversas reformas e engadidos, mantívose bastante ben ata os nosos días. A fachada sur da colexiata sufriu reformas nos séculos XVII e XVIII que enmascaran o seu orixinal aspecto. Unha galería de quince arquiños superpúxose á nave sur; tamén se colocou un frontón renacentista que coroa o corpo avanzado que contén a portada. A sancristía oculta boa parte do brazo sur do cruceiro. Malia todo, o equilibro entre formas e estilo fai que non sexa difícil facerse unha idea de como foi este templo nas súas orixes.

domingo, 23 de agosto de 2009

Santa María de la Asunción (Castro Urdiales)

Obra: Iglesia de Santa María (Castro Urdiales - Cantabria)  
Autor: Anónimo 
Fecha: Siglo XIII  
Estilo: Gótico  
Técnica: Piedra
 
La iglesia de Santa María de la Asunción fue edificada en su mayor parte en el S.XIII siendo su posible fecha de inicio 1208 coincidiendo con una época de esplendor económico y auge político y social de la entonces villa de Castro Urdiales. Esto se debió fundamentalmente al desarrollo de su puerto y la concesión del fuero de Logroño en el año 1163por Alfonso III, rey de Castilla.
Como el resto de la villa, el templo fue proyectado con un fuerte carácter defensivo.  El Castro Urdiales de Alfonso VIII fue concebido como una ciudad militar para defender la Corona de Castilla en su frontera marítima en el Cantábrico.
Es la iglesia gótica más antigua del litoral cántabro. Por su aspecto y tamaño parece una catedral, a lo que contribuye el lugar en el que está colocada. Su estructura guarda relación con el gótico francés y con el de la catedral de Burgos. 
Destaca la gran altura de la nave central, con lo que consigue una gran luminosidad en su interior. Es una construcción de planta basilical de tres naves con girola.
En su exterior presenta las características propias de toda construcción gótica: arcos apuntados, arbotantes que descargan su fuerza en estribos laterales. Tiene amplios ventanales rasgados y rosetones en ambos lados de la nave central. Tres capillas poligonales laterales se abren al ábside principal. La estructura en el interior es tripartita, la clásica del gótico: arcadas, triforio (con la misma estructura que el de la catedral de Burgos) y ventanales. Está cubierta con bóvedas de crucería. 
La escultura monumental no aparece en el exterior, aunque tal vez la hubiera en la portada oeste. Posteriormente, se añadieron elementos, como la torre de la fachada sur y algunas estructuras menores, en el siglo XV  otras en el XVII.
Está realizada en piedra arenisca; actualmente está afectada por el llamado “mal de piedra”. 

jueves, 20 de agosto de 2009

Laredo: casa consistorial

Este edificio, que ha servido de Ayuntamiento hasta el año 2007, fue diseñado por Simón de Bueras en 1557 y construido por el arquitecto Don Juan de Cereceda y Lope García de Arredondo. Los trabajos de labra de la piedra de sillería corrieron a cargo del entallador Diego de Cicero. Constituye la muestra más representativa de la arquitectura civil renacentista de Cantabria. Data del año 1562. Consta de una serie de arcos de medio punto rebajado (escarzano) en los dos pisos. En el piso superior se abre una galería porticada tanto para la escribanía como para los asuntos económicos que se ejercían en el ayuntamiento. Posee varias balconadas que servían para presidir los actos solemnes. El edificio es de una austeridad decorativa notable. En su fachada principal figuran tres escudos que representan el mismo campo, con las armas de la Villa al frente como figuran desde el siglo XVI, con una torre sobre aguas, acostada de dos navíos y otro a la punta. Este escudo fue concedido por el rey Fernando III el Santo, conmemorando las hazañas de los marinos de Laredo en la toma de ciudades del sur a los árabes.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Casona cántabra. Casona de Calderón de la Barca

Al terminar la Edad Media, a partir del XVI, los torreones y las casas más protegidas, van transformándose y formando un tipo de arquitectura civil muy típico de Cantabria. Se forma así lo que se conoce como la casona montañesa
Sus elementos más representativos, y que las distinguen perfectamente son: una gran portalada, la corrala, la torre señera y el cuerpo principal, realizado en piedra de sillería bien labrada y con el blasón; a veces puede tener también una capilla
La escasez de vanos y el remate en las esquinas con cubos macizos, bien de carácter defensivo o meramente estético, nos indica el componente militar originario de este tipo de construcción. 
Durante el barroco, siglos XVII y XVIII, el aspecto general fue similar, variando únicamente la decoración de las portaladas y ciertas zonas del interior de las iglesias. En estos momentos se define ya la edificación por nobles edificios de planta rectangular, con la fachada principal ya en el lado mayor, el más distinguido, presidido por grandes escudos de armas labrados en piedra arenisca y que relejaban el estamento y linaje de su propietario. En estos siglos se produce la eclosión de la mayor parte de ellas, coincidiendo con un cierto crecimiento económico en la región gracias al desarrollo del cultivo del maíz y a los capitales que trajeron a la región canteros y burócratas montañeses. 
En el siglo XVII se generaliza también la solana, un gran balcón que recorre toda la fachada noble del edificio con balaustre de madera torneada, a veces con cuidadoso trabajo de talla. 
Según las comarcas estas podían está resguardada por un amplio alero sostenido por canecillos tallados en roble.  
Esta casona en concreto, construida en el siglo XVIII, fue fundada por una de las ramas de la familia del escritor Calderón de la Barca. Se encuentra en Corvera de Toranzo, Cantabria. El edificio tiene un un escudo timbrado con yelmo en la fachada principal.

Palacio de Soñanes

Obra: Palacio de Soñanes
Autor: Fco. de la Riva Ladrón de Guevara y Cóssimo Fontenelli
Fecha: Siglo XVIII primera mitad (1719-1724) 
Estilo: Barroco

El palacio de Soñanes se encuentra en Villacarriedo (Cantabria). Es la obra más espectacular del barroco civil en Cantabria. Fue mandado construir por D. Juan Antonio Díaz de Arce y Pérez del Campo, de dilatada carrera diplomática bajo el reinado de Felipe V. 
Se realizó entre 1719 y 1724. Se atribuye la construcción al italiano Cóssimo Fontenelli, aunque la investigación actual cree que el proyecto es de Francisco de la Riva Ladrón de Guevara, natural de Galizano (Cantabria). 
El palacio se construyó alrededor de una torre medieval que había en su pueblo natal en la que nació y en la que residía D.Juan. El palacio es de planta rectangular. Tiene tres pisos y dos fachadas ampliamente decoradas con un exuberante estilo barroco local: pilastras, columnas estriadas, orejetas en las ventanas, frontones rotos, etc. 
No podía faltar el escudo de la familia en estas fachadas. Presenta una mezcla de diversos estilos decorativos, como pueden ser el plateresco y el churrigueresco. Es un ejemplo de la casona cántabra.

miércoles, 17 de junio de 2009

Santa María de Lebeña

Obra: Santa María de Lebeña (Cantabria) 
Autor: Anónimo
 Fecha: Hacia el 925 
Estilo: Prerrománico; periodo mozárabe 
Materiala: Piedra de sillería y mampostería

Dentro del prerrománico, el período mozarabe se corresponde con el momento de confluencia de elementos del arte musulmán con otros cristianos. Era muy normal que esto ocurriera. La llegada de cristianos, monjes fundamentalmente, de la zona ocupada por los musulmanes al norte de la Península aportó al arte cristiano, que comenzó a tener cierta consistencia tras la experiencia del período Asturiano, algunos rasgos arquitectónicos que ellos habían visto en su tierra de origen. Es un arte de repoblación; por lo que los edificios se encuentran al norte del río Duero. 
El espacio interior está bien organizado gracias a la compartimentación horizontal y vertical, subrayada por el empleo de la bóveda de cañón longitudinal en la nave central, y transversal en los tramos de las naves laterales. El espacio interior, con su juego de distintas alturas, es de una gran belleza. 
En esta lámina lo que más interesa es el pilar compuesto, formado por un núcleo central cuadrado y cuatro columnas adosadas. Es el primer edificio hispano en el que aparece este elemento. Es un soporte de gran robustez y está preparado, con sus columnas adosadas, para recibir los arcos fajones y formeros, solución que será sistemáticamente utilizada en el Románico. 
Sobre el pilar se levantan los arcos de herradura de tipo árabe califal. Como elemento decorativo se ve el alfiz, moldura que recorre el exterior de un arco, en la entrada al ábside principal.
Otro elemento interesante, en cuanto que aporta un elemento novedoso, es la reestructuración de nuevo del capitel, que de nuevo se organiza conforme a la mánera clásica. Están adornados por dos o tres órdenes de hojas de acanto y collarines de tipo corintio. Lo mismo ocurre en los capiteles de otras construcciones del momento, como los de san Cebrián de Mazote (Valladolid).

Se utiliza la piedra de sillería  para las partes más importantes del edificio (pilares, arcos, esquinas); para los muros usan la mampostería. La labra de los capiteles, así como la de los modillones del exterior, son de muy buena factura.
Estos dos elementos, pilar compuesto y capitel reorganizado, son aportaciones interesantes para el románico.
 
********************* 
Obra: Santa María de Lebeña (Cantabria)
Autor: Anónimo
Data: ao redor de 925
Estilo: Prerrománico; Período mozárabe
Material: cachotería e cachotería de pedra

Dentro do prerrománico, o período mozárabe corresponde ao momento de confluencia de elementos da arte musulmá con outros cristiáns. Era moi normal que isto ocorrese. A chegada de cristiáns, fundamentalmente monxes, da zona ocupada polos musulmáns no norte da Península contribuíu á arte cristiá, que comezou a ter certa consistencia tras a experiencia da época asturiana, algúns trazos arquitectónicos que viran nos seus terra de orixe. É unha arte de repoboación; polo que os edificios están ao norte do río Douro.
O espazo interior está ben organizado grazas á compartimentación horizontal e vertical, subliñada polo uso da bóveda de canón lonxitudinal na nave central, e a transversal nos tramos das naves laterais. O espazo interior, co seu conxunto de diferentes alturas, é de gran beleza.
O máis interesante desta placa é o piar composto, formado por un núcleo cadrado central e catro columnas anexas. É o primeiro edificio hispánico no que aparece este elemento. Trátase dun soporte moi robusto e está preparado, coas súas columnas anexas, para recibir arcos faixons e formeiros, solución que se empregará sistematicamente no románico.
No piar están os arcos de ferradura de tipo califal árabe. O alfiz, unha moldura que percorre o exterior dun arco, é visto como elemento decorativo na entrada da ábsida principal.Outro elemento interesante, na medida en que aporta un elemento novidoso, é a reestruturación do capitel de novo, que se organiza de novo segundo o xeito clásico. Están adornadas con dúas ou tres ordes de follas de acanto e colares de tipo corintio. O mesmo ocorre nos capiteis doutras construcións da época, como as de San Cebrián de Mazote (Valladolid).
A pedra de silleería emprégase para as partes máis importantes do edificio (piares, arcos, esquinas); para os muros empregan cachotería. A talla dos capiteis, así como a dos modillóns exteriores, son de moi boa calidade.
Estes dous elementos, un piar composto e un capitel reordenado, son achegas interesantes ao románico.

domingo, 14 de junio de 2009

Sepulcro de Antonio del Corro

Obra: Sepulcro del inquisidor Antonio del Corro  
Autor: Juan Bautista Vázquez "el viejo" Fecha: 1564 Estilo: Renacimiento Técnica: mármol de Génova . El inquisidor Antonio del Corro (1471-1556) nació en San Vicente de la Barquera (Cantabria). Viajó por diversos países de Europa, lo que contribuyó a su formación como humanista. Fue canónigo de la catedral de Sevilla. En su testamento pide que se le entierre en una capilla particular en la iglesia de Santa María de los Ángeles de su localidad natal. La obra la realiza, en mármol de Génova, el escultor y pintor salmantino, Juan Bautista Vázquez "el viejo". Este artista s había afincado en Sevilla, ciudad en la que introdujo el manierismo romanista. Es un sepulcro bajo arcosolio. El inquisidor está con vestiduras sacerdotales: alba, casulla y manípulo y cubre su cabeza con un bonete. Recogiendo el modelo del sepulcro del Doncel de Sigüenza (siglo XV), presenta al personaje recostado, apoyado sobre el codo, leyendo en actitud muy serna, con los ojos abiertos. No es ni será un modelo frecuente; la mayoría de los sarcófagos son del tipo orante o yacente. Con esta actitud de lector, se quiere indicar la serenidad con que se espera a la muerte; este concepto está vinculado al concepto humanista del "triunfo sobre la muerte"muy difundido entre los humanistas sevillanos. Esta actitud ante la muerte está recogida en las cartelas que sostienen los niños del sarcófago: "EL QUE AQUI ESTÁ SEPULTADO NO MURIÓ, QUE FUE PARTIDA SU MUERTE PARA LA VIDA". La creencia cristiana en la otra vida propicia este pensamiento y esta actitud. A los pies del difunto, como es tradicional, hay un perro, símbolo de la fidelidad. En los lados derecho e izquierdo del frente del sarcófago se encuentran dos medallones en que los que se inscriben los niños (como puttis) que sostienen una inscripción alusiva a la carrera eclesiástica del personaje. En el medallón central, un ángel sostiene el escudo de la familia de los Corro. La elegancia de los paños y los finos rasgos del rostro del clérigo relacionan a esta escultura con la escultura italiana del XVI. El sepculcro fue realizado en Sevilla. Es una de las mejores obras escultóricas del renacimiento español.
.

sábado, 5 de julio de 2008

Altamira: techo de los policromos


Obra: Cueva de Altamira (Cantabria). Techo de policromos
Autor: Homo sapiens sapiens
Estilo: Paleolítico superior. Periodo magdaleniense
Fecha: 13500 a.C.
Técnica: Grabado sobre la roca y pintura

Leroi-Gourhan estudió estadísticamente un numeroso conjunto de cuevas con pinturas de este periodo de la cornisa franco-cantábrica. Observó que la disposición de las pinturas dentro de las cuevas no era arbitraria, sino que respondía a un orden en cuanto a su lugar de colocación.
Lo representado también responde a un esquema compositivo que se sigue en general, aunque con diversas variaciones, en la mayoría de las cuevas.
En este conjunto de Altamira el esquema es sencillo, a pesar del número de animales representados. Se puede observar que hay un modelo de composición que también aparece en otras cuevas. El tema principal es bisonte+caballo complementado con la cierva. A este esquema se le añaden diversos signos abstractos tectiformes. Hay dos caballos (uno sólo con la cabeza), que se corresponden con las lineas azules. Tenemos también diecinueve bisontes (el número varía según versiones). Hay dos ciervas Una de ellas está en el interior del caballo completo, y la otra bajo la línea roja. También se ve que hay diversos signos abstractos (donde dan las líneas verdes). Se ha escrito también que hay dos jabalíes, a la derecha e izquierda del conjunto. No está claro que sean jabalíes, por lo menos uno de ellos, el del ángulo superior derecha; podría ser un bisonte sin cabeza lanzado a la carrera, animal representado así en este mismo conjunto.
Lo que vemos es un dibujo de la pintura del techo de policromos. Pero lo que vemos es una parte nada más de las numerosas pinturas realizadas en esta cueva, aunque es la más conocida. Es difícil pensar que esta disposición sea arbitraria. Es más coherente pensar que el interior de la cueva se consideraba como un auténtico santuario. Lo que no sabemos es qué se hacía en el interior del santuario, a qué respondía las acciones que se hicieran y si se visitaba con frencuencia o no.
Se han dado diversas interpretaciones sobre el significado de las pinturas y signos de esta época. La más antigua sería considerar estas pinturas como un pasatiempo para un hombre que tendría tiempo para hacer el arte por el arte; esto se pensaba en el XIX. Esta teoría está hoy abandonada. Más tarde se pensó que podría responder a una pintura de tipo mágico, bien como magia simpática, para facilitar la caza de los animales y eludir el peligro que pudieran originar, bien como magia de la fertilidad, para favorecer procreación de animales e, incluso, la del hombre. Según Leroi-Gourhan, las pinturas serían un sistema de comunicación social construido mediante pictogramas e ideogramas organizados en torno a dos grandes principios: uno te tipología masculina y otro de tipología femenina. Para otros, recuerdan o conmemoran hechos ocurridos.
Sea lo que sea, la interpretación de estas pinturas sigue siendo un misterio para nosotros. En realidad, sólo conocemos el esqueleto iconográfico (las imágenes) y formal de un mito, pero nos falta conocer su pensamiento, el propio mito. ¿Será esto posible algún día? Hasta ahora tenemos hipótesis y es posible que nunca lo podamos conocer.
Como curiosidad, dado el lugar en que se pintó, el artista nunca pudo contemplar todo el conjunto a la vez. Tampoco se hubiera podido sacar una foto del conjunto si no se hubiera rebajado parte del piso original para el turismo pudiera contemplar las pinturas.
La datación de las más conocidas de estas pinturas se ha hecho con el C14, por lo que su datación es muy precisa. Desde 2008 esta cueva, junto con otras de la cornisa franco-cantábrica, está considerada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
**********
Leroi-Gourhan estudou estatisticamente un numeroso conxunto de covas con pinturas deste período da cornixa franco-cantábrica. 
Observou que a disposición das pinturas dentro das covas non era arbitraria, senón que respondía a unha orde en canto ao seu lugar de colocación. 
E tamén o representado responde a un esquema compositivo que se segue en xeral, aínda que con diversas variacións. 
Neste conxunto de Altamira o esquema é sinxelo, a pesar do número de animais representados. Pódese observar que hai un modelo de composición que tamén aparece noutras covas. O tema principal é bisonte + cabalo complementado coa cerva. A este esquema engádenselle diversos signos abstractos tectiformes. Hai dous cabalos (un só coa cabeza), que se corresponden coas liñas azuis. Temos tamén dezanove bisontes (o número varía segundo versións). Hai dúas cervas. Unha delas está no interior do cabalo completo, e a outra baixo a liña vermella. Tamén se ve que hai diversos signos abstractos (onde dan as liñas verdes). Escribiuse tamén que hai dous xabarís, á dereita e esquerda do conxunto. Non está claro que sexan xabarís, polo menos un deles, o do ángulo superior dereito; podería ser un bisonte sen cabeza lanzado á carreira, animal representado así neste mesmo conxunto. 
O que vemos é un debuxo da pintura do teito de polícromos. Pero o que vemos é unha parte nada máis das numerosas pinturas realizadas nesta cova, aínda que é a máis coñecida. É difícil pensar que esta disposición sexa arbitraria. É máis coherente pensar que o interior da cova se consideraba como un auténtico santuario. O que non sabemos é que se facía no interior do santuario, a que correspondían as accións que se fixesen e se se visitaba con frecuencia ou non.
Déronse diversas interpretacións sobre o significado das pinturas e signos desta época. A máis antiga sería considerar estas pinturas como un pasatempo para un home que tería tempo para facer a arte pola arte; isto pensábase no XIX. Esta teoría está hoxe abandonada. Máis tarde pensouse que podería responder a unha pintura de tipo máxico, ben como maxia simpática, para facilitar a caza dos animais e eludir o perigo que puidesen orixinar, ben como maxia da fertilidade, para favorecer procreación de animais e, ata, a do home. Segundo Leroi-Gourhan, as pinturas serían un sistema de comunicación social construído mediante pictogramas e ideogramas organizados ao redor de dous grandes principios: un de tipoloxía masculina e outro de tipoloxía feminina. Para outros, recordan ou conmemoran feitos ocorridos. 
Sexa o que sexa, a interpretación destas pinturas segue sendo un misterio para nós. En realidade, só coñecemos o esqueleto iconográfico (as imaxes) e formal dun mito, pero fáltanos coñecer o seu pensamento, o propio mito. Será isto posible algún día? Ata agora temos hipóteses e é posible que nunca o poidamos coñecer. 
Como curiosidade, dado o lugar en que se pintou, o artista nunca puido contemplar todo o conxunto á vez. Tampouco se tivese podido sacar unha foto do conxunto se non se rebaixase parte do piso orixinal para que o turismo puidese contemplar as pinturas. 
A datación das máis coñecidas destas pinturas fíxose co C14, polo que a súa datación é moi precisa. Desde 2008 esta cova, xunto con outras da cornixa franco-cantábrica, está considerada como Patrimonio da Humanidade pola Unesco.