lunes, 9 de marzo de 2009

Planta de san Pedro del Vaticano (Miguel Ángel)

En 1546, Miguel Ángel, que tiene 72 años, recibe el encargo por parte del papa de continuar la obra de la basílica de san Pedro del Vaticano que había iniciado Bramante y que había sido continuada por Rafael de Sanzio y Sangallo. Tras los intentos de Rafael de hacer una planta de cruz latina, Miguel Ángel vuelve a la idea primitiva de plan central en forma de cruz griega con una cúpula en en centro. Pero modifica el esquema de Bramante. Reduce las esquinas del cuadrado para que las áreas más pequeñas puedan recibir luz directa. Magnifica la cúpula y la dota de un perfil más elevado. Suprimer las torres de las cuatro esquinas, con lo que la cúpula toma una mayor prestancia. No hay que olvidar el sentido platónico de la cúpula como imagen platónica de la perfección de Dios. De las cuatro puertas de Bramante se pasa a una sola. La situación de la iglesia católica ha cambiado; la ruptura cristiana a partir de Lutero hace que se modifique el sentido de la puerta. Si en Bramante se quería representar con cuatro puertas el carácter universal de la iglesia, ahora ya no es posible mantener esta idea. Para Miguel Ángel la iglesia es ahora la made que acoge a sus fieles, y por eso coloca una sola puerta de acceso. Miguel Ángel da a la obra un estilo personal y dota a todo el conjunto de gran unidad. Es una obra maestra de la arquitectura renacentista. No verá realizada la culminación de la cúpula, que terminará Della Porta, pero su idea se mantendra.

1 comentario:

Brenda dijo...

Muchas gracias por el artículo, me sirve para los alumnos a los que muestro Historia del Arte.Es importante la simbología de las estructuras.